Mariana Dianela T. V.
México, Di. Ef.
No...
I don't want to work in
a building downtown.

  1.  

    Indecisión

    La caída del cabello y el dinero en el bolsillo.
    Con su sonrisa amarilla: mirada que se desviaba y sus labios temblaban.
    Y su voluptuosa hipocresía los caracteriza mejor.

    Los pasos detenidos ocasionan inspiración.
    Porque con o sin, la sensibilidad crece.

    Sin aprobación, hay pasión.

    Querer que me detenga; hace correr aún más.
    Indecisión que parece traición.

  2.  

    El café ausente

    Sólo quiero un café; que me diga lo que piensas, que me diga cómo besas.
    Sólo pido un café, puede ser con azúcar o leche; que disuelva tu amargura, que su tono no maree.

    Uno más a tu lista; tal vez, como siempre lo haz hecho, como lo sueñas y te harta.

    Sólo quiero un café; que me confunda con su aroma, que el vapor sea como el tuyo;  me roce con tus ojos, me despierte y me altere.
    Sólo pido un café… que no llegó.

    Lo anhelo sin tu voz, lo bebo porque no existió.

  3.  

    La gente se olvida leyendo y se recuerda escribiendo.

  4.  

    Me robó el gusto

    Cambió lo que no le pertenece.
    Las ideas se separaron, contribuyó a su entierro.
    Me robó el gusto; aun así, te merece.

    Creados por los demás, desintegran en soledad.
    Se lo llevó, lo destruyó; sin consuelo.
    Ya no me hablen de fragilidad

    Lo que crea, como yo, se fragmenta.
    Parece que me timó.
    Continúa la ansiedad.
    Es una ilusión que sólo me tienta.

  5.  

    La ventana

    ¿Qué es lo que hacemos?
    Nos es imposible quitar la mirada de la ventana.

    ¿Cuánto tiempo lleva ahí?
    No sabemos, sólo que la necesitamos.

    Nos trae recuerdos, recuerdos ajenos, recuerdos creados.
    Nos aleja; así como nos acerca,  a lo que alguna vez fuimos.

    ¿Debe existir?
    Es parte de lo demás; parece que su porqué es recordarnos qué es lo que seguimos haciendo mal.

    Cuando el vidrio se desvanezca, junto con esas ilusiones y reflejos colectivos; tal vez, será cuando logremos acercarnos a lo que creímos nunca conocer.


  6.  

    Tan absurdo lo que siento, como tú.

  7.  

    Se repite

    Es muy difícil desprenderse de algo que está pero que no depende de ti.
    Con sólo notarlo no es suficiente; está presente, aunque no quieras.
    Va más allá de nosotros.
    Como si nunca pudiésemos terminar con ello; pero, indirectamente, es nuestra consecuencia.

    Seguimos repitiendo acciones, seguimos repitiendo ideas, seguimos formando parte.

    Somos únicos y repetibles.

    Nos damos cuenta que hacemos lo que hicieron.
    Somos lo que fuimos, somos lo que fueron.
    Todo se repite, termina y se repite.
    Lo tratamos de entender; sin notarlo, es una espiral sin salida o puede ser que sí la haya, pero nadie ha querido quebrarla.

    Se repite y se repite.

  8.  

    Y, y, y…

    Y te acercas lentamente, así como lo planeaste.
    Y te marchas lentamente, así como llegaste.

    El deseo perduró.

    Pensé que nunca pasaría; cuando ocurrió, no creí que fuese así.

    Y te olvido difícilmente; el aliento se acelera, las palabras me marean.

    Tu respiración en la mía, no puedo controlar.
    Y te pienso eternamente, mientras, llegas y te vas.
    Yo…, yo puedo esperar, pero no sé cómo dejarte de soñar.

  9.  

    Porque pasa

    A veces, las personas nacen en el momento equivocado, el lugar equivocado; incluso en el cuerpo equivocado.